Pilares básicos del Mindfulness para trabajar con conductas compulsivas

6 de mayo de 2025

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Iñaki

Cuando me hago consciente de estar dedicando más tiempo del que deseo a chequear mi correo electrónico, mi cuenta de Instagram o de Twitter «X» y estar quitándoselo a actividades que me reportan bienestar, o a relaciones que quiero seguir cultivando, puede que me pregunte:

¿y ahora qué?

Probablemente me haya dicho ya en varias ocasiones: «mañana dejo de dedicar tanto tiempo a mirar Twitter y cuando salga del trabajo, voy a volver a inscribirme a clases de yoga, que es algo que me encantaba» o «voy a leer media hora antes de acostarme» y una y otra vez me he visto metid@ de nuevo en Twitter o en mi app favorita, sin hacer lo que querría haber hecho, sin haberme inscrito a yoga, sin haber leído esa media hora que deseaba y habiendo dormido menos de lo deseado por estar abducid@ por las Redes.

¿en qué puede ayudarme la práctica de Mindfulness cuando me veo reflejad@ en lo anteriormente descrito?

atrapado en una espiral de la que no puedo salir

Los principios básicos de lo que habla el Mindfulness que trabaja en conductas compulsivas son:

Awareness (Conciencia), Be (Estar con la experiencia), Choice (Decisiones). Lo que se conoce como el ABC del Protocolo de Mindfulness MBAR.

El Mindfulness o atención plena, me va a ayudar a hacerme consciente no sólo de mi comportamiento, sino de lo que trata de tapar ese comportamiento. Quizás estoy más tiempo del que debería en Redes, porque estoy triste por una ruptura sentimental o me siento vaci@ porque tengo un trabajo que considero insatisfactorio.

me hago consciente

Una vez tomo consciencia de eso, también la atención plena, me va a servir para tener una mejor relación con esa experiencia, a estar con ella. No se trata de negar o esconder lo que siento, sino de estar con eso de la mejor manera. Hay dos elementos muy importante que se trabajan, que son la aceptación de que eso es así, aunque sea desagradable y el llevar amabilidad hacia esos sentimientos difíciles, para no caer en la autocomplacencia “ pobre de mí” o en un juicio muy severo hacia mí “ eres alguien débil, sin voluntad que no es capaz de dejar ese hábito”, por ejemplo.

Por último, el tercer eje es el de ser capaz de tomar decisiones ( elecciones)  que son más beneficiosas para mi vida, que pueden implicar deshacerme de hábitos que no me estaban ayudando en absoluto o automatismos que había en mi vida y que no me planteaba y sustituirlos por esos nuevos hábitos que me sirven y mejoran mi vida.