En el budismo, se menciona al “Óctuple Noble Sendero” como una serie de enseñanzas, que nos llevan a conocer la naturaleza del sufrimiento y nos predisponen a trascenderlo.
La primera de esas enseñanzas es la visión correcta.
La idea principal, es que, todos en nuestro interior tenemos semillas que nos pueden permitir tener una vida harmoniosa, feliz, alejada del sufrimiento, pero también, tenemos las semillas opuestas.
Si las personas que me rodean me dicen que soy alguien “generoso”, no por ello debo ignorar que en mi interior también residen las semillas que conducen a la “avaricia”, o a la “ruindad”.
En función de qué semillas cuide (riegue) más, florecerá una versión mía o la otra.
A todos nos gusta ser vistos como personas generosas, comprometidas, pacientes, bondadosas, pero debemos ser conscientes que esas cualidades requieren de una voluntad de desarrollarnos en esa dirección.
Por otro lado, cuando aparezca nuestra versión antagonista, nuestro “yo” egoísta, ávaro, impaciente, enfadado, debemos acogerlo como parte de nosotros, darle un espacio para reconocerlo y así poder soltarlo, ya que no es esa versión nuestra, la que queremos desarrollar, pero sí es importante reconocerla.

En el proceso de dilucidar qué semillas debemos regar y qué semillas debemos desechar, es fundamental el desarrollo de la “visión correcta”, pero no como un modelo teórico, como una serie de enseñanzas que un maestro nos ha dicho que debemos seguir para conseguir la felicidad, sino como la experiencia directa que nos permita experimentar aquello que nos proporciona bienestar y felicidad duradera y aquello que no.
En base a nuestras opiniones, se crean nuestras percepciones. Donde hay percepción hay engaño. Mucho de nuestro sufrimiento viene de nuestras percepciones erróneas.
Creemos que con determinadas condiciones seremos felices, pero es la propia idea (mi percepción) de felicidad, la que nos aleja de ella. Si condiciono mi felicidad a tener cierto nivel de ingresos, cierto estatus, o a conseguir mi pareja ideal, estaré alejándome de ella.
Las semillas de la visión correcta, las semillas de la Budeidad, están ya en nosotros, pero ofuscadas por capas de ignorancia, pesar y decepción. Al practicar la visión correcta, vemos la semilla de la budeidad en todas las personas, incluyéndonos a nosotros mismos.

¿cuáles son las cosas que ya hay en tu vida, que te proporcionan una felicidad duradera y que quieres seguir cultivando? ¿cuáles son aquellas que no ves que estén en tu vida, pero te gustaría que estuviesen y te ves con ganas de cultivar?