¿es una buena opción?
Con la proliferación de la cultura del bienestar que nos ofrecen las redes, los retiros, como cualquier otro servicio, pueden acabar mercantilizándose y acabar siendo un bien de consumo más.
Por eso, antes de que te decidas, es importante que te informes bien de quién lo imparte, su trayectoria, si detrás hay algún centro consolidado con relación con el Mindfulness o la meditación.
También es importante, que tengas ya, una base de meditación o como mínimo que creas que incorporar la meditación a tu vida, puede ser algo positivo para ti. No lo recomendaría para alguien que simplemente quiere una experiencia más, sin que tenga una intencionalidad de continuar explorando en esa dirección.
Yo, personalmente, todos a los que he acudido, me han parecido que se impartían por personas que encarnaban la figura de un Instructor de Mindfulness. En primer lugar, lo hice con la Asociación española de Vipassana, he hecho 2 o 3 con el Instituto “EsMindfulness” otros 2 o 3 con “Con Plena Consciencia” y ahora recientemente un retiro de 7 días con Juan Manzanera, a parte de los retiros anuales que hacemos con la Sangha (“ grupo de meditación” ) en la que medito cada dos jueves.
Hay muchos otros centros serios, que ofrecen retiros que seguro valen la pena y simplemente comento éstos, porque puedo hablar sobre ellos con conocimiento de causa.
Hay muchas cosas que te estarás preguntando y reticencias que te pueden frenar a dar el paso: ¿qué tipo de gente me encontraré? ¿Podré sobrevivir 5 o 6 días sin móvil y sin contacto con el exterior? ¿Me moriré de aburrimiento y querré salir corriendo?

Mi experiencia personal es que son, como mínimo, las mejores vacaciones que he tenido en mi vida. Normalmente, en unas vacaciones estándar, debo preocuparme de ir a hacer compras, cocinar, (excepto algún día que coma fuera), a veces acabo agotado de todos los sitios que debo visitar y de repente, estando en un retiro de silencio, me di cuenta de que únicamente debía preocuparme de meditar, todo lo demás lo hacían otros por mí (lo que de paso te conecta con el agradecimiento, otra de las herramientas que se adquieren con el Mindfulness).
Luego, puedo decir que, estar sin móvil y sin conexión a Internet durante 5 o 7 días puede ser realmente liberador. Aunque al principio pueda extrañar, luego realmente lo agradeces.
En cuanto a la gente, siempre he encontrado gente variopinta y casi siempre, muy interesante (cuando el retiro finaliza se rompe el silencio y tienes la oportunidad de conocer a tus compañer@s).

Y sobre la experiencia en sí, diría que cada un@ es un mundo y no te la quiero pintar de rosa, pero en mi caso, recuerdo muchos dolores en las rodillas por hacer varias meditaciones seguidas en un “banco” de meditación.
La solución fue fácil: a la siguiente meditación, la hice sentado en una silla. Una parte importante de la experiencia del Mindfulness es la amabilidad con uno mismo.
En cuanto a los pensamientos y emociones que puedan venir, son un misterio y puedes pasar de una gran tristeza, al sueño, al aburrimiento, a la ira, o de repente, a un momento de iluminación que no habías sentido nunca. Lo importante es que es una oportunidad única y sin distracciones de estar al 100% con lo que sea que aparezca y eso es algo muy difícil de conseguir en nuestro día a día.
Por todo ello, te recomendaría y mucho, a que te animases a participar en un retiro de silencio.
Por último, si estás interesad@ en descubrir una comunidad de meditación o Shanga y vives en Barcelona o alrededores, te diría que me contactases sin compromiso y te podría orientar en tu búsqueda.