Evasión

26 de mayo de 2025

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Iñaki

Podríamos ver a la evasión como lo contrario de la atención consciente o cómo una estrategia de evitación de la realidad, por lo tanto una vía de escape porque no “acepto lo que hay”.

Insisto mucho en mis posts, en que una característica del Mindfulness es el ser amables con nosotros mismos y el “no juzgar”.

Por eso, me parece más interesante saber el sentido de la evasión, el para qué o el por qué, de dicha evasión.

De nuevo, igual que el mecanismo de defensa del miedo, es básico para la supervivencia, pero su exceso nos lleva a ser personas ansiosas y angustiadas y acaba alejándonos de su utilidad primera, el mecanismo de la evasión es totalmente válido y saludable, pero cuando recurrimos a dicho mecanismo constantemente, debemos preguntarnos qué es aquello que no queremos ver, que es aquello que deseamos tapar.

me evado y me escondo de lo incómodo

Ver una buena película o un capítulo de una serie está bien, pero ¿y si voy a la oficina sin dormir porque me he visto una temporada entera de una serie? Al día siguiente no rendiré, me sentiré cansado y mal conmigo mismo; me sentiré mucho peor, si el mecanismo que utilicé para evadirme es mi conducta compulsiva favorita (el juego online, la pornografía o las compras online, por poner 3 ejemplos).

Volviendo al para qué o al por qué, en mi caso en particular, cuando trato de entender de dónde viene mi tendencia a querer evadirme, veo que dos posibles explicaciones vendrían de:

Por un lado, la educación. Se me educó en una sociedad en la que mostrar tus sentimientos siendo un chico era de débiles y mis referentes eran personas que hacían lo que podían, pero no tenían una gran destreza para manifestar emociones (a pesar de que siempre me he sentido muy querido en casa, no por ello sabíamos manifestarnos ese amor u otro tipo de emociones, no digamos ya profesores u otros referentes que eran grandes analfabetos emocionales).

 Por otro lado, está la publicidad. No crecí con redes sociales e Internet, pero aún así, la televisión y los diferentes canales de comunicación que había en mi infancia y adolescencia, mostraban el éxito/felicidad, asociados a la ausencia de sentimientos dolorosos. En el anuncio de los cigarrillos Marlboro, se veía a hombres duros, seguros de si mismos y que elegían fumar para sentirse más viriles, mejor con ellos mismos e incluso para ser más atractivos. Y nadie te avisaba de los problemas derivados del tabaquismo.

chica disfrutando en Redes, alejada de sentimientos dolorosos.

Por lo que veo, tanto Internet como las redes sociales no han hecho sino magnificar ese mensaje de que la felicidad es la ausencia de dolor y malestar (en las redes sociales, la mayoría de personas aparecen sonriendo, haciendo cosas divertidas y excitantes. La gente es guapa, tiene salud y se lo pasa a lo grande; no sale nadie explicando sus problemas o diciendo que se siente sólo o que no se gusta).

En resumen, aunque la evasión puede servirnos a corto plazo y no tiene porqué ser algo malo y evitar a personas o situaciones incómodas pueda ser útil y hasta inteligente, abusar de ella es lo contrario a estar presente y atento, tratando de dar la mejor respuesta a lo que sea que aparezca, que es una de las herramientas  esenciales que propone el  Mindfulness, para tener una relación más sana con nosotros mismos.