Aceptación versus resignación

26 de mayo de 2025

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Iñaki

Si un primer pilar del entrenamiento que propone la formación en el Protocolo MBAR es fortalecer la atención consciente “ awareness” un segundo pilar sería el trabajar con el ser/ estar “ be”.

En ésta segunda etapa de la propuesta del MBAR, entraría la “aceptación”.

Lo primero que quiero hacer, es diferenciarla de la resignación, ya que muchas veces se confunden o entremezclan. La resignación es una actitud pasiva, en dónde existe la creencia de que no podemos hacer nada por cambiar una situación y nos conformamos con lo que hay o no luchamos por tratar de cambiarlo.

Sin embargo, la aceptación es algo activo, en dónde dejo que las situaciones sean las que realmente son (estoy con la incomodidad, por ejemplo) y a partir de ahí decido cómo actuaré para conseguir algo bueno para mí. Quizás me doy cuenta de que hay poco margen de actuación, pero siempre siento “curiosidad” por lo que esté ocurriendo, aunque sea algo que me resulte desagradable.

La curiosidad es el elemento diferencial, ya que me mantiene “abierto” a buscar respuestas diferentes. Cuando algo desagradable aparece paso del “no querer o huir de eso desagradable” al “estar abierto” a esa situación.

Por ejemplo: pongamos que en mi lugar de trabajo hay una persona difícil, que busca constantemente la confrontación. Si me resigno, puedo decirme: “déjalo estar, esa persona es así, no hay nada que hacer”.

Sin embargo,  aunque lo trate de racionalizar, si en una semana, tengo 3 encontronazos con esa persona difícil, aunque decida no encararlo, me generará frustración, rabia o tristeza y quizás me vea recayendo sin darme cuenta, en una de mis sustancias o conductas compulsivas favoritas, para huir de ese malestar que esa situación me genera.

resignarme ante algo con lo que creo no puedo

Aunque sienta inicialmente que eso me libera, después me sentiré peor, ya que he recaído en mi conducta compulsiva y me siento mal por ello y la situación desagradable continua existiendo.

La aceptación ante esa misma situación, pasaría por reconocer que esa actitud de esa persona, me genera malestar (me genera ansiedad, tristeza, enfado) y que necesito abordar eso porque me está afectando.

 No tiene que significar que la situación vaya a cambiar, pero el mantenerme abierto y curioso, puede llevarme a entender mejor a la otra persona, o saber cómo acercarme a ella de una manera asertiva cuando esté más calmada, para saber expresarle mis necesidades o el cómo me hace sentir su actitud.

persona curiosa, mentalidad abierta

También me puede llevar a ver la situación de una manera menos personal, poniendo una distancia y bajando la intensidad de dicho malestar o incluso me puedo decidir a hablar con alguien de Recursos Humanos o un superior, para hacerle conocedor de la situación, no desde el querer el castigo para la otra persona o el que se apiaden de mí, sino para compartir que para mí es importante un buen ambiente de trabajo y existen ciertas actitudes que están impidiéndolo. 

Las sensaciones, emociones o sentimientos desagradables si se tapan, ocurre como con una olla a presión. Tarde o temprano, acaban estallando y es mucho más violento y difícil de gestionar que si me decido desde el principio a reconocer esa incomodidad y aprendo a  como relacionarme de la mejor manera con ella (el ser o estar que nos propone como uno de los pilares básicos el protocolo MBAR).