Hola soy Iñaki, Instructor de Mindfulness, tanto en el protocolo MBSR «Mindfulness Base Stress Reduction» (Mindfulness para la reducción del estrés), como en el Protocolo de MBAR, protocolo de Mindfulness derivado del MBSR, pero enfocado específicamente a la recuperación de adicciones y conductas compulsivas.
Mi motivación es crear un espacio seguro desde el que acompañarte a conseguir una vida más plena y satisfactoria. Una vida alejada de conductas y comportamientos compulsivos, para que puedas dar una respuesta diferente y más alineada con quien tú eres, a las dificultades que aparezcan, en las diferentes áreas de tu vida.
Me formé en el Instituto EsMindfulness, con Andrés Martín Asuero, una de las figuras claves del Mindfulness en el estado español y discípulo directo de John Kabatt-Zin, que fue el creador de dicho protocolo de Mindfulness.
Tengo más de 150 horas de formación en dicho protocolo, además de haber hecho el “Practicum intensivo” que es un requisito, para poder ofrecerlo. Más recientemente me he formado y certificado como Instructor de MBAR con el Instituto Con Plena consciencia, con César Forcadell, discípulo directo de la creadora de éste protocolo de Mindfulness, Valerie Mason-John «Vimalasara», protocolo de Mindfulness derivado del MBSR, pero enfocado específicamente a la recuperación de adicciones y conductas compulsivas.
He ofrecido el protocolo MBAR y es una herramienta muy efectiva para apoyar y reforzar la recuperación de adicciones o bien de conductas compulsivas, en paralelo a que el/la participante siga algún proceso terapéutico. Por ese motivo me gustaría poder seguir ofreciéndolo.
Lo que me mueve, es ofrecer un espacio seguro, en dónde a través del Mindfulness, la meditación y los movimientos de tipo consciente ( como Yoga, estiramientos o QiGong “Chi Kung”) aprendamos a ser más conscientes de nuestras sensaciones, pensamientos y emociones, para cuando aparezcan dificultades, aprendamos a validarlas, aprendamos a relacionarnos mejor con ellas y sepamos elegir una respuesta más satisfactoria para nuestras vidas, alejándonos de consumos problemáticos o conductas compulsivas que podíamos haber estado utilizando en el pasado para “tapar ese malestar” o tratar de alejarnos de él, pero que ya no nos sirven.
Mi relación con el Mindfulness y el protocolo MBAR
Hacia el final de mi adolescencia e inicio de mi juventud, tuve algún episodio de pánico-agorafobia y en aquel momento, desde el desconocimiento de lo que me ocurría, pensé que iba a morir. Fue una experiencia muy traumática. En ese momento tomé la medicación que me prescribieron y creí que eso resolvería ese malestar que sentía. Sin embargo descubrí que la medicación anestesiaba el malestar, pero no iba a capas más profundas sobre el origen de esos ataques de pánico, por lo que o me enfrentaba a ello o probablemente debería cronificar el consumo de ansiolíticos de manera indefinida.
Siempre me consideré una persona pragmática, por lo que siempre busqué respuestas en la ciencia y no estaba receptivo a toda mi parte más espiritual. Por circunstancias de la vida, me fui abriendo a mi espiritualidad y descubrí nuevos enfoques que me acercaron más a mi “esencia”, a lo que en realidad creo ser y encontré un equilibrio entre todo lo bueno que nos aportan los conocimientos científicos y los beneficios de estar más abiertos a nuestra espiritualidad.
No obstante, aunque dejé de medicarme y desaparecieron los ataques de pánico como tal, siempre tuve que convivir con una gran ansiedad y adquirí hábitos o comportamientos compulsivos que me ayudaban a mitigarla.
En el camino de autoconocimiento que emprendí, un día me topé con el protocolo de Mindfulness MBSR “ Mindfulness base stress reduction” ( Mindfulness para reducir el estrés) y ahí empecé con la práctica de Meditación, que con el tiempo se ha ido consolidando y me ha aportado mayor serenidad, mayor paciencia y en general un mayor bienestar a mi vida.
De todas formas, las conductas compulsivas, continuaban apareciendo y me generaban gran malestar, ya que me hacían sentir que no era el dueño de mi vida y me impedían evolucionar y transformarme en una mejor versión de mi mismo.
Ahí es donde apareció el protocolo MBAR «Mindfulness based adiction recovery» (Mindfulness para la recuperación de adicciones y conductas compulsivas) y pude experimentar los beneficios que me aportó, para transformarme en una nueva persona. La mayor transformación, no fue como yo creía la de transformarme en mi mejor versión, ya que ahí había mucho de auto exigencia. La mayor transformación que me aportó fue la de hacerme consciente de mis dificultades, aprender a estar con ellas y elegir una mejor respuesta a las mismas, desde la compasión y el amor hacia mí. En definitiva el MBAR me proporcionó una apertura a “quererme y aceptarme tal y como soy en este mismo momento”.
Ahora que estoy transitando ese camino, me gustaría desde la humildad y la conciencia de “humanidad compartida”, acompañar a otros a descubrirlo y liberarse en la medida de lo posible de su sufrimiento, consiguiendo una vida más plena y con mayor sentido.